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El terreno

El tipo de terreno por donde corres es una de las variables más importantes que hay que tener en cuenta la salir a correr.

Cuando pisas al correr, realizas un impacto sobre el suelo y este te lo devuelve (te suena lo de acción y reacción). Si el terreno es muy blando, barro o arena, el suelo absorbe el impacto deformandose sobre nuestro pie, dejas huella, y además de pisar debes levantar el pie para sacarlo de allí, doble esfuerzo.

En cambio, si el terreno es muy duro, asfalto y aceras, el suelo no se deforma y devuelve el impacto, se nota el golpe, dependiendo como pises y el tipo de zapatillas que lleves, el impacto te ayudara a impulsarte para avanzar, o lo absorberá tus articulaciones, músculos, ligamentos, etc. sufriendo por ello, y siendo motivo de lesiones, cargas musculares, etc.

No hay terrenos malos, en todos se puede correr, y cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, en lo que si hay que tener cuidado es con las malas zapatillas, viejas y no apropiadas para correr, y los malos habitos al pisar, como es el ir dando saltitos, la pisada en debe ser fluida y no a golpes.

Podemos caracterizar los terrenos como sigue:

  • Las aceras son lo mas duro que hay, castigan mucho las articulaciones, por lo que son una de las peores superficies para correr.

  • El asfalto es algo menos duro que las aceras, por lo que castiga algo menos, pero sigue sin ser recomendable. Es particularmente malo correr por el arcén de las carreteras, ya que estas tienen una pendiente lateral (bombeo) para evacuar el agua de lluvia, y correr sobre una superficie “ladeada” durante un tramo largo también es malo, al forzar la postura de los tobillos en el apoyo y pisar cada pie a distinta altura.

  • Los caminos de tierra compactada ya empiezan a ser algo razonable, pues tienen una capacidad de absorción de impactos bastante buena.

  • La tierra de parque es lo ideal. Lo bastante blanda para que las articulaciones no sufran casi nada con los impactos, y lo bastante dura para que el esfuerzo muscular no sea mayor que en asfalto. Siempre que podáis, corred por tierra.

  • La hierba es un buen terreno para entrenar, sobre todo si sales de alguna lesión articular, pues las articulaciones no sufren prácticamente nada por los impactos, aunque al ser algo demasiado blanda, ya exige mas a músculos y ligamentos. No conviene correr siempre por hierba, pues las articulaciones apenas “se curten” corriendo en un terreno tan blando.

  • La arena de playa es lo peor. Para las articulaciones es estupenda, pero al ser tan blanda, la exigencia muscular es brutal. Hay quien corre por la playa para hacer trabajo de calidad, pero el riesgo de lesiones es altísimo. Además, la gente suele correr en la zona mojada por el agua, lo que es malísimo, pues este tramo de playa tiene siempre una inclinación lateral hacia el agua.

    (Nota: Articulo basado de la "guia practica para novatos" de logan_1974, guia que os recomiendo leer, muy completa y en linea con la filosofía de este blog)